En memoria de Judi Chamberlin

5 Febrero, 2010 (13:02) | Uncategorized | 1 comment

pg_1_element_1_origProyecto Chamberlin:

En memoria de Judi Chamberlin, que falleció en su casa de Arlington, Massachussets, el 16 de enero de 2010.

 

www.power2u.org/judi-chamberlin.html

www.judi-chamberlin.virtualmemorials.com

judi-lifeasahospicepatient.blogspot.com  

 

 

 

 

“Está claro que en todo el mundo las organizaciones de consumidores quieren que éstos hagan oír su voz y sean tenidos en cuenta cuando se adopten decisiones que afecten a sus vidas. (…) Detrás de las etiquetas y de los diagnósticos hay personas de carne y hueso que, independientemente de lo que piensen otros, tienen ideas, criterios, opiniones y ambiciones. Estas personas no son distintas de las demás, y quieren las mismas cosas básicas de la vida: unos ingresos adecuados; una vivienda decente; oportunidades educativas; una formación laboral que conduzca a un trabajo real y valioso; participación en la vida de la comunidad, amistades y relaciones sociales, y relaciones personales basadas en el afecto”.

 

 

La desesperanza aprendida

5 Febrero, 2010 (12:57) | Uncategorized | 1 comment

“La filosofía básica de los movimientos de usuarios es que las personas que han sido etiquetadas como enfermas mentales tienen la capacidad de ayudarse a ellas mismas y entre sí. En el sistema tradicional de salud mental hay una gran separación entre profesionales y clientes. Los profesionales están ahí para proporcionar ayuda y los clientes para recibirla: dichos roles parecen inmutables. En los programas de autoayuda, en cambio, los roles fluyen. (….) Una de las cosas más importantes  que les ocurre a las personas dentro de los grupos de autoayuda es que pueden verse a sí mismas con un rol diferente. Una persona que siempre se ha considerado necesitada y dependiente, responde de manera sorprendente cuando tiene la oportunidad de ayudar a otro miembro. A menudo, la autoimagen de persona empieza a cambiar cuando experimenta el agradecimiento de otro miembro al que ha aconsejado o apoyado. Estas experiencias  cuestionan la desesperanza aprendida que inculca el sistema de salud mental”.

 Judi Chamberlin. Servicios dirigidos por los usuarios. Modelos de locura. Herder. 2006

 

En memoria de Margarita Henkel Thim

9 Diciembre, 2009 (17:08) | Uncategorized | No comments

En memoria de Margarita Henkel Thim, que falleció en Madrid el día 2 de diciembre de 2009.

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Margarita Henkel Thim fue pionera del asociacionismo en nuestro país; creó en los años setenta la Cooperativa “Nueva Vida” –más tarde, en los ochenta,  Asociación Psiquiatría y Vida-, y protagonizó la creación de FEAFES, de la que fue Presidenta. Durante toda su vida trabajó en favor de la atención e integración de las personas afectadas. En su memoria, reproducimos aquí una carta que Margarita Henkel envió a la sección Cartas al Director del periódico Abc, en 1980.

 

 

Abc. Cartas al Director 11 de octubre de 1980

 

Señor Director:

 

Con referencia a la carta de don José Ibañez, publicada en Abc sobre la falta de centros para enfermos mentales, desearía comentar lo siguiente:

 

Realmente no son hospitales los que hacen falta para la asistencia a los pacientes esquizofrénicos que han sufrido un primer brote, sino centros extrahospitalarios, donde dentro de un ambiente normal puedan llegar a recuperarse mediante el trabajo en talleres, tratamientos médico-terapéuticos y actividades sociales. Si hubiera suficientes centros de este tipo los hospitales no estarían tan llenos como lo están ahora, más que hospitales son asilos pata toda clase de personas que nuestra “competitiva” sociedad ha apartado por “inservibles”, colgándoles el letrero de “locos peligrosos y antisociales”.

 

Los organismos oficiales a los que desea llegar el señor Ibañez con sus peticiones tardarán mucho en instalar estos centros, aunque ya existe desde hace bastantes años un Plan de Reforma de la asistencia psiquiátrica que los prevé por sectores; pero por temor a los gastos, dicho plan sigue descansando en algún cajón del Ministerio de Sanidad.

 

También creo que los ciudadanos no debemos esperar a que el Gobierno nos solucione todos nuestros problemas, sin poner nada de nuestra parte. Hay que demostrar a los Poderes Públicos la viabilidad de los centros de día para enfermos mentales y su eficacia, y que su coste no resulta tan elevado si se tiene en cuenta que evitan muchas cronificaciones y repetidas hospitalizaciones. Por este motivo un grupo de familias con pacientes esquizofrénicos puso en marcha hace tres años un Centro de Rehabiltación Psicosocial  “Nueva Vida” –de momento, el único en España-, que después de muchas dificultades económicas cuenta actualmente con el apoyo financiero del Ministerio de Sanidad. Jurídicamente se trata de una Cooperativa, cuyos socios forman los mismos pacientes, los profesionales que les atienden y algunos familiares. A quien pueda interesar la experiencia, le indicamos la dirección: Centro de  Rehabilitación Psicosocial  “Nueva Vida”, Colomer 14, Madrid. Margarita Henkel. Madrid.

 

El efecto del estigma

13 Octubre, 2009 (09:57) | Uncategorized | 1 comment

Merece la pena luchar contra la esquizofrenia (Vídeo-entrevista)

“El fracaso de la inteligencia aparece cuando alguien se empeña en negar una evidencia, cuando nada puede aperarle del burro, cuando una creencia resulta invulnerable a la crítica o a los hechos que la contradicen, cuando no se aprende de la experiencia, cuando se convierte en un módulo encapsulado. (…) El prejuicio, como explicó Allport, es “estar absolutamente seguro de una cosa que no se sabe”. Se caracteriza por seleccionar la información de tal manera que el sujeto sólo percibe aquellos datos que corroboran su prejuicio”.
José Antonio Marina. La inteligencia fracasada. Teoría y práctica de la estupidez. Anagrama, 2004. (Notas a la página 23. Una historia sobre Luis. Proyecto Chamberlin.)

¿En qué consiste tratar a las personas como personas, es decir, humanamente? Consiste en que intentes ponerte en su lugar. Reconocer a alguien como semejante implica sobre todo la posibilidad de comprenderle desde dentro, de adoptar por un momento su propio punto de vista. Es algo que sólo de una manera muy novelesca y dudosa puedo pretender con un murciélago o con un geranio, pero que en cambio se impone con los seres capaces de manejar símbolos como yo mismo. (…)

Si no admitiésemos que existe algo fundamentalmente igual entre nosotros (la posibilidad de ser para otro lo que el otro es para mí) no podríamos cruzar ni palabra. Allí donde hay cruce, hay también reconocimiento de que en cierto modo pertenecemos a lo de enfrente y lo de enfrente nos pertenece… Y eso aunque yo sea joven y el otro viejo, aunque yo sea hombre y el otro mujer, aunque yo sea blanco y el otro negro, aunque yo sea tonto y el otro listo, aunque yo esté sano y el otro enfermo, aunque yo sea rico y el otro pobre”.

Fernándo Savater. Ética para amador. Ariel, 2004. (Notas a la página 23. Una historia sobre Luis. Proyecto Chamberlin.)

Metáforas que hieren, ladrillos que duelen

3 Julio, 2009 (12:15) | Uncategorized | 1 comment

Publicado en El PAIS Domingo 28 de Junio. MILAGROS PÉREZ OLIVA

DEFENSORA DEL LECTOR. Quejas por el uso peyorativo de palabras relacionadas con enfermedades. El sector de la construcción se resiente de la capacidad de los medios para crear estereotipos.

 La visibilidad pública es la primera condición de existencia en la llamada sociedad mediática. Por esa razón, controlar la imagen que se proyecta en los medios de comunicación se ha convertido en una preocupación prioritaria de cualquier institución, personalidad o colectivo. Nombrar significa definir, ubicar, catalogar. Un periódico no sólo es una propuesta de jerarquía de la realidad, sino un modo de definirla, y lo hace con el lenguaje como principal herramienta. Pero el lenguaje no es neutro ni permanece estático. Refleja una manera de pensar y evoluciona con el tiempo, como el propio pensamiento.

             El deseo de controlar la visibilidad mediática es la razón por la que los periódicos son objeto de una creciente presión sobre la forma en que utilizan el lenguaje. Esa presión procede de dos frentes: el de quienes se defienden del uso del lenguaje periodístico como fuente de estereotipos negativos que tienen efectos discriminatorios sobre determinados colectivos, y el de quienes, de forma activa, pretenden modular la expresión periodística con normas de corrección política destinadas a imponer cierta visión de la realidad acorde con sus intereses particulares. De ambas se nutre abundantemente el correo de la Defensora.          

                       Abordaré hoy el primero de estos frentes, el de las ofensas. El goteo de quejas por el uso de determinadas expresiones que se consideran lesivas es permanente. Las últimas que he recibido se refieren al artículo La culpa del otro, en el que el profesor Rafael Argulloll aludía el pasado 31 de mayo a “las circunstancias que rodean a la juventud como causantes del preocupante barbarismo que se detecta en forma de ignorancia, apatía, autismo o violencia”. La frase molestó a algunos lectores, padres de niños autistas. Eva Reduello nos reprocha “el uso del término autista como sinónimo de barbarismo”. “Yo, hasta que tuve una hija con autismo, tenía el mismo concepto: personas que se aíslan del mundo, lo rechazan y muestran apatía e incluso agresividad contra él”, pero ésa es una visión “trasnochada y falsa”. “Mi hija es cariñosa, dulce y alegre, y es muy feliz”, dice. Ester Cuadrado exige “respeto y ética” porque “el uso que perpetran de la palabra autismo incide de manera directa en la consideración social de niños como mi hijo”, argumento que comparten otros padres como Eva Campano, David Vaguco o Mariano Alvira.     

                       “No es sólo una cuestión de lenguaje”, insiste Eva Reduello. “Es algo más. Estamos intentando cambiar el concepto que la sociedad tiene de este síndrome, y para ello necesitamos hacernos visibles, mostrarnos tal como somos”. Ésa es la clave, el núcleo de las quejas que llegan por este tipo de problemas desde diferentes colectivos.

                 Rafael Argulloll acepta las críticas: “Utilizo el término autista como metáfora, como figura retórica. Pero agradezco las matizaciones porque un escritor ha de ser responsable de la evolución de las palabras. Como autor, puedo ejercer una violencia que estoy dispuesto a retirar porque me cuesta menos retirar una metáfora que herir, aunque sea a una minoría, con esa metáfora”. 

           Un periódico tiene que ser sensible a la evolución social del lenguaje y evitar el uso estigmatizador de palabras como autismo, esquizofrenia, borderline      o psicótico, que pueden causar daño. La palabra “anoréxica”, por ejemplo, está siendo ya utilizada de forma despectiva, como insulto, en ciertos medios juveniles. el uso responsable de las palabras es una exigencia del buen periodismo. Pero ¿significa eso que no pueden utilizarse nunca esas palabras como metáfora de una situación? No. Porque una cosa es no ofender o estigmatizar, y otra aceptar limitaciones que empobrezcan el lenguaje.  Argulloll comparte este criterio: “Llevado eso a las últimas consecuencias, acabaríamos con el lenguaje simbólico literario. La salud es una de las principales fuentes de metáforas porque enfermedad procede de “infirmitas”, que significa “no estar en tierra firme”, y esa situación de fragilidad ha nutrido siempre de metáforas el lenguaje”.

                Preguntado sobre esta cuestión, Vicente Jiménez, director adjunto, opina: “Determinadas expresiones pueden molestar al lector y conviene evitar su empleo. Sin embargo, un periódico no puede vivir al margen de los usos cambiantes del lenguaje ni renunciar a recursos estilísticos o de titulación que ayudan a la comprensión e interés de los textos. El periódico debe ser sensible a las quejas de los lectores, sobre todo en lo relativo a enfermedades, trastornos o minusvalías en textos que nada tienen que ver con ellas. Pero un exceso de corrección lingüística limaría la riqueza estilística”.

                     Encontrar un equilibrio no es fácil, pues las exigencias son cada vez mayores. Primero se rechazó, con razón, el término “loco” porque era peyorativo, y se sustituyó por el de “enfermo mental”. Es sin duda más apropiado. Pero desde ciertas asociaciones de pacientes se nos exige ahora que no hablemos de enfermos mentales o de discapacitados, sino de “personas con enfermedad mental” o “personas con discapacidad”, pues la condición de esquizofrénico, como la de diabético, no es lo único que define a esa persona. De acuerdo. Pero estos colectivos han de comprender que tampoco podemos retorcer el lenguaje hasta encorsetarlo en una capa de escayola.

              El problema a veces no radica en el uso de las metáforas, sino en la capacidad que tiene el periodismo de crear estereotipos. El arquitecto Héctor Sequero Marcos se ha dirigido a la Defensora preocupado por el uso que el periódico está haciendo del término  “ladrillo” para referirse al sector de la construcción. Le parece una simplificación que distorsiona la realidad. “es cierto que la burbuja inmobiliaria ha producido daños, pero no toda la construcción es especulativa. Están ustedes alimentando el uso de un término despectivo y con ello extienden a todo el sector lo que ha sido un mal comportamiento de una parte”.

             Vicente Jiménez no acepta esta crítica. “En periodismo, como en cualquier otra expresión literaria, la sinécdoque (designar un todo con el nombre de una de sus partes) es lícita. Entiendo que para muchos profesionales del sector de la construcción, la palabra ladrillo pueda tener un matiz despectivo y a menudo asociado con un ámbito demasiado plagado de prácticas delictivas. Sin embargo, creo que en este caso la culpa no la tiene el lenguaje escrito ni su uso por los periodistas, sino la abundancia de canallas que han visto en el ladrillo la oportunidad de llenarse el bolsillo a costa de la ley”.

              La defensora cree que estamos abusando de la palabra “ladrillo” para referirnos al sector de la construcción y que ello no enriquece ni el lenguaje ni al periódico, sino que los empobrece porque simplifica en exceso. Y el uso peyorativo tiene además consecuencias sobre la percepción social del sector. Tal es así, que el arquitecto Luis Fernández-Galiano, colaborador habitual de EL PAÍS, tuvo que salir el pasado día 18 en defensa del sector con un artículo (que recomiendo) titulado precisamente Elogio del ladrillo. Hago mía una frase con la que el propio Fernández-Galiano inició otro artículo en este diario en julio de2007, justo antes de que estallara la crisis de las hipotecas basura: “Construimos con ideas. El boom inmobiliario es una burbuja de cemento y codicia, pero la arquitectura se levanta sobre el pensamiento”.

            La arquitectura del periodismo se levanta sobre el lenguaje y el lenguaje es pensamiento. Construimos con ideas. Y con la elección de las palabras, no sólo hablamos de la realidad, sino de nosotros mismos como periódico. Lo cual me lleva al segundo problema que planteaba en el inicio de este artículo: cómo gestionar la presión de discursos fuertemente ideologizados que pretenden imponer una determinada percepción de la realidad a base de corrección política o de vaciar de contenido determinadas palabras como sostenibilidad, patriotismo o solidaridad. Pero eso será objeto de un nuevo artículo

Carlos Castilla del Pino

11 Junio, 2009 (19:13) | Uncategorized | No comments

Recordando a Carlos Castilla del Pino

Recordando a Carlos Castilla del Pino

 

Carlos Castilla del Pino. 

(1922-2009)

 

Los fármacos actuales permiten al paciente llevar una vida prácticamente normal y formar parte de la sociedad como uno más. Pero, no es tan fácil. No sólo depende del enfermo, sino también de que la sociedad sepa que esa persona que ha sido enferma es ya una persona que debe estar integrada.

 

De hecho, muchas veces el afectado  está en condiciones de ser integrado, pero el entorno aún le rechaza y le acepta de una manera discreta. Es muy traumatizante para el paciente. En cualquier caso, la sociedad también madura en este aspecto y está mucho más educada para ese problema.”

Carlos Castilla del Pino. En prensa, 27-04-08

 

“Cabe preguntarse ahora cómo es factible que un rechazo, que se verifica en la superficie del Yo, sea, no obstante, un rechazo ignorado por el propio sujeto que lo realiza. A ello respondo lo siguiente: esta actitud negativa responde  ya a una pauta de conducta estereotipada de la persona, a un hábito, inherente a un viejo temor de la realidad. Es el carácter habitual del proceso de rechazo, de movilización de tales actitudes negativas, el que hace posible que sus motivaciones se ignoren, sencillamente porque responden a motivaciones antiguas, que ya no están en la conciencia, pero que están presentes para la acción.”

 Carlos Castilla del Pino. La incomunicación. Incomunicación prejudicativa y judicativa. 1983. Ed. Península.

 

 

“Los seres humanos se definen por lo que hacen y se les recuerda por lo que hicieron. Hay quien actúa con el sólo propósito de dejar memoria de su existencia. La razón profunda de este comportamiento es que ser recordado es una forma de existencia, en vida pero después de haber vivido. Sólo cuando se es olvidado por aquellos que nos recordaban, o cuando éstos han perecido, se puede afirmar que inexistimos. (…) El olvido sella la muerte de todo ser que alguna vez existió. Por el contrario, sobrevive  mientras se le recuerde”.

 Carlos Castilla del Pino. “El uso moral de la memoria” (25.7.06, El País)

Voltaire_prejuicio (texto para debate)

3 Junio, 2009 (12:52) | Uncategorized | No comments

texto para comentar

texto para comentar

“Prejuicio es admitir una opinión sin haberla juzgado; de este modo, en todas las partes del mundo, inspiramos a los niños las opiniones que queremos antes que puedan juzgarlas.

Hay prejuicios universales y necesarios que se encaminan hacia la virtud. En todos los países enseñan a los niños a reconocer la existencia de un Dios que castiga y remunera, a respetar y a querer a sus padres, a considerar el hurto como un crimen y la honestidad como una virtud, antes que los niños puedan comprender lo que es el vicio y lo que es la virtud. Existen, pues, buenos prejuicios, que son los que el juicio ratifica cuando el ser humano empieza a razonar.

El sentimiento no es un sencillo prejuicio, es algo superior. La madre no ama a su hijo porque le dicen que lo debe querer; le ama por fortuna porque le ama; pero sí que respetamos por prejuicio al hombre revestido de ciertos hábitos que camina con gravedad y que habla lo mismo que camina. Nuestros padres nos han dicho que debemos inclinarnos ante él, y le respetamos antes de saber si merece nuestro respeto; crecemos en edad y en conocimiento; nos apercibimos de que ese hombre es un charlatán, interesado y orgulloso, y entonces despreciamos al que reverenciábamos ayer, y el prejuicio sucumbe a nuestro propio juicio. Creíamos por prejuicio las fábulas que nos contaron meciéndonos en la cuna: nos refirieron que los titanes hicieron la guerra a los dioses y que Venus se enamoró de Adonis; a los doce años tomamos esas fábulas por verdades, y cuando, cumplimos veinte las consideramos como ingeniosas alegorías.”

François Marie Arouet - Voltaire (1694-1778) Diccionario filosófico

Prosas impenetrables

3 Junio, 2009 (11:51) | Uncategorized | 1 comment

No suelo disfrutar leyendo manuales de psicología, más bien intento evitarlos porque la mayoría están redactados en una prosa impenetrable desprovista de toda humanidad. (…) Mi primer contacto con el sistema psiquiátrico se remonta a 1961, cuando trabajaba en Sydney como psicóloga educativa con especial dedicación a menores con trastornos emocionales.(…) Todos los psiquiatras infantiles con los que trabajé allí consideraban a pacientes y familias como personas y no como simples casos con un determinado diagnóstico. No se hablaba de genes ni de cambios bioquímicos sino de tensiones y conflictos en sus vidas. Di por sentado que tal cosa era lo habitual en psiquiatría. Hasta que no empecé a trabajar en una clínica que dependía del Departamento de Psiquiatría de la Universidad de Sheffield no comprendí que los psiquiatras de Sydney estaban realmente avanzados en su forma de pensar”.

Dorothy Rowe. Prólogo.  Modelos de locura.  Herder, 2006.

“I don’t usually enjoy reading psychology manuals, in fact I try to avoid them because the majority of them are written in impenetrable prose lacking in all humanity. (…) My first contact with the psychiatric system goes back to 1961, when I was working in Sydney as an educational psychologist with special attention to youngsters with emotional disorders.(…) All the infant psychiatrists who I worked with there considered the patients and their families as people and not as simples cases with a specific diagnosis. No-one talked about genes or biochemical changes but of tensions and conflicts in their lives. I took for granted that this was habitual in psychiatry. Not until I started work in a clinic dependent on the Department of Psychiatry of The University of Sheffield did I understand that the psychiatrists in Sydney were really advanced in their way of thinking”.
Dorothy Rowe. Foreword.  Models of Madness. Herder, 2006.

Apreciaciones sobre el lenguaje

3 Junio, 2009 (11:35) | Uncategorized | 3 comments

“A menudo se insiste a los miembros de grupos de autoayuda sobre la necesidad de valorar las percepciones y experiencias de cada persona. Ya sea en los grupos formales como en los que se lleva a cabo una interacción más informal entre sus miembros, que es la clave de la experiencia de autoayuda, las palabras de consuelo y la empatía suelen tener resultados espectaculares.
En estos grupos se desaconseja utilizar terminología del diagnóstico, aunque muchas personas con años de experiencia en el sistema de salud mental, han aprendido a usar etiquetas para describir su comportamiento y el comportamiento de los demás. En lugar de esta terminología, se anima a los miembros a utilizar la del sentido común, por ejemplo, “Hoy estoy mal” en lugar de “Tengo una crisis”. Se intenta que los miembros vean así sus pensamientos, sentimientos y acciones, y los de sus compañeros: como reacciones normales ante las tensiones de la vida real y no como misteriosos “síntomas” sobre los cuales no tienen control alguno”.
Judi Chamberlin. Servicios dirigidos por usuarios. Modelos de locura. Herder, 2006.

“The need to value perceptions and experiences of each person is often stressed to members of self-help groups. Whether these groups are formal or interact informally among their members, what is key to the experience of self-help are consoling words and empathy, which usually lead to spectacular results.
In these groups it is inadvisable to use the diagnostic terminology, although many people with years of experience in the mental health system have learnt to use labels to describe their behaviour and the behaviour of others. Instead of this terminology, we encourage members to use terminology of common sense, for example, “Today I feel bad” in place of “I’m having a crisis”. We try to get members to see their thoughts, feelings and actions, and those of their companions as normal reactions to the tensions of real life and not mysterious “symptoms” over which they have no control at all”.
Judi Chamberlin. Services aimed at users. Models of Madness. Herder, 2006.

Marianne Farkas

3 Junio, 2009 (11:26) | Uncategorized | No comments

“Los servicios asistenciales centrados en la persona o en la experiencia humana completa y no en los «casos», en la participación y no en la obediencia, en la elección y no en la coerción, y en el compromiso con la esperanza y no con la desesperanza permiten abrigar la esperanza de alcanzar un objetivo por encima de la supervivencia o del mantenimiento del estado actual de las cosas. Estos servicios fomentan la recuperación o la reanudación de una vida plenamente significativa por parte de las personas que sufren enfermedades mentales graves”.

Marianne Farkas. La consideración actual de la recuperación: lo que es y lo que significa para los servicios de atención. World Psychiatry (Edición Española). Septiembre, 2007.

“Support services centred on the person or on the complete human experience and not on «cases», those focussed on participation and not on obedience, on choice not coercion, on the promise of hope and not despair. These all permit us to embrace the hope of achieving an objective above survival or maintenance of the current state of affairs. These services encourage the recovery or restarting of a fully significant life for those people who suffer from serious mental illnesses”.
Marianne Farkas. The current consideration of recovery: what it is and what it means for support services. World Psychiatry (Spanish Edition). September, 2007.