Sobre la empatía

24 Agosto, 2011 (09:21) | Antiestigma, empatía, sensibilización | No comments

“Revestidos con el atrevimiento del intruso, hace tres años penetramos en el mundo de la historieta gráfica y nos servimos de su técnica y procedimientos para construir un personaje, Luis, que encarnara una representación nada sombría de la enfermedad mental. Los lugares de la enfermedad mental, hasta hace pocos años, eran grandes edificios totales sólo geográficamente situados a las afueras de la ciudad; en realidad, estas grises e imponentes construcciones parecían emplazadas fuera del mundo, regidas por un tiempo y un espacio distintos.

Los habitantes de aquellas moles cerradas, desde fuera, eran imaginados y fantaseados como esperpénticas caricaturas de lo humano. Las representaciones gráficas de la locura se complacían en mostrar rostros deformados, ojos desorbitados, miradas encendidas y amenazantes. Esta iconografía del miedo no sólo era una metáfora visual de la enigmática locura, sino también un ardid de la imagen para distanciar al loco de su condición humana. Precisamente por enfatizar esa condición humana, desde la portada del cómic, Luis, con los brazos cruzados y la cabeza levemente inclinada hacia su derecha, mira a quien, a su vez, es su observador. No lo vemos, pero pareciera que el joven Luis acaba de detenerse y afirmar sus piernas en el suelo, y a la vez, protegiéndose con la cerrada postura de los brazos, arquear levemente su cuerpo hacía adelante. Desde cualquier ángulo, Luis mira desde arriba, a la vez defensivo y desafiante, proponiendo un juego de miradas desde el otro lado del espejo. Y esa propuesta especular sugiere que esa imagen devuelta, reflejada, pudiera ser la del observador mismo, en una nueva metáfora visual, esta vez, de la empatía.”

José Augusto Colis (2010): Algunas notas sobre Luis, que nos mira. Rev. Psiquiatría, Ciencia, Arte y Humanidades. Ediciones Mayo. Vol. 3. Nº 2. Julio, 2010.

Proyecto Chamberlin, Acceso a versión digital del cómic “Una historia sobre Luis” y a la sección de solicitudes de ejemplares gratuitos: www.proyectochamberlin.org

Accesibilidad para todos

17 Junio, 2011 (10:37) | Accesibilidad, Antiestigma, sensibilización |

lourdes Moreno LópezEn España, aproximadamente un millón de personas tienen algún tipo de deficiencia auditiva o visual y la ley española obliga a todos los operadores a emitir un determinado porcentaje de la programación televisiva con rótulos y a ofrecer un número de horas diarias en lengua de signos y audiodescripción.

El Centro de Rehabilitación Laboral “Nueva Vida”, a través de su Proyecto REdES ACCESIBLE, desarrolla estas últimas semanas un curso de Subtitulación y Audiodescripción impartido por el Centro Español de Subtitulación y Audiodescripción (CESyA). Como informábamos en un post anterior, el CESyA es un organismo dependiente del Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad y gestionado por la Universidad Carlos III.

Belén Ruiz, directora técnica del CESyA confirmaba, en un reportaje publicado en El PAíS, que los subtítulos para sordos en la televisión se están convirtiendo en un campo “que va a requerir más profesionales”. Esos subtítulos se diferencian sustancialmente de los subtítulos interlingüisticos que aparecen en la versión original de las películas. Estos subtítulos favorecen la accesibilidad porque intentan transmitir al espectador con problemas de audición toda la información sonora que es significativa, ya sea en cine, obras de teatro o programas de televisión. Esta forma de subtitulación se ajusta a unas normas establecidas y conllevan más trabajo que el subtítulo tradicional: por ejemplo, hay que emplear varios colores para distinguir a los personajes -el protagonista suele ser el amarillo-. Todo se especifica en una norma de subtitulado en teletexto para personas sordas, de 2003, aprobada por la Asociación Española de Normalización y Certificación (AENOR). La ley audiovisual dicta que para finales de este año las cadenas públicas subtitulen el 50% de su programación (el 45% en las privadas).

El Centro de Rehabilitación Laboral “Nueva Vida” y el CESyA estudian la posibilidad de que los alumnos que asisten al curso puedan completar su formación en los próximos meses con períodos de prácticas en televisiones tanto públicas como privadas./ (PR)

*En la foto, Lourdes Moreno López, Dra. en Ciencia y Tecnología Informática por la Universidad Carlos III, durante un momento de su clase en el Centro de Rehabilitación Laboral “Nueva Vida”.

Una experiencia pionera: Curso de Subtitulado y Audiodescripción para el Centro de Rehabilitación Laboral “Nueva Vida”

3 Mayo, 2011 (10:13) | Accesibilidad, Antiestigma | No comments

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El Centro de Rehabilitación Laboral (CRL) “Nueva Vida” para personas con Trastornos Mentales Graves alcanza estos días los veinte años de trabajo desde la fecha de su apertura, en mayo de 1991. Este centro, perteneciente a la Red Pública de Atención Social a Personas con Enfermedad Mental Grave y Duradera de la Consejería de Familia y Asuntos Sociales de la Comunidad de Madrid, fue el primer centro en España dedicado a la rehabilitación e integración social y laboral de este colectivo de afectados. “Nuestra labor pretende apoyar a la persona para que logre su propio proyecto de vida, propiciar su integración en la comunidad, su ejercicio de la ciudadanía. Todo ello nos lleva, por supuesto, a propiciar la inserción laboral de nuestros atendidos, ya sea en el mercado laboral ordinario o en las distintas fórmulas de empleo protegido”, afirma Virginia Galilea, co-directora del CRL “Nueva Vida” desde sus inicios.

En 2002, el equipo profesional de este centro puso en marcha una interesante iniciativa de creación de empleo específica para sus atendidos, el Proyecto REdES. El Proyecto REdES nacía como una fórmula de empleo de transición al mercado laboral ordinario; las personas contratadas por este proyecto, personas en proceso de rehabilitación laboral, realizan trabajos relacionados con las llamadas Nuevas tecnologías, específicamente en la creación y mantenimiento de páginas web. “Esta relación entre enfermedad mental grave y desempeño laboral en áreas laborales de vanguardia venía a contribuir a la eliminación de ideas erróneas que existen sobre las personas afectadas por este tipo de trastornos. Los significativos avances en la medicación, las intervenciones psicosociales y una nueva cultura social favorable a la integración de colectivos hasta ahora discriminados, han contribuido a que un número cada vez mayor de personas afectadas por estos trastornos puedan aspirar a una integración plena en la sociedad. Así mismo, muchas de estas personas desean mayores oportunidades de formación y empleo”, explica José Augusto Colis, co-director del CRL “Nueva Vida” y Coordinador del Proyecto REdES.

En esta misma línea, y siguiendo los principios de su antecesor, en 2011 el CRL abre un nuevo proyecto, PROYECTO REDES ACCESIBLE, que se ha puesto en marcha en el pasado mes de abril. Este proyecto comenzó el 27 de abril con la apertura del Curso de Subtitulación y Audiodescripción que organiza e imparte el Centro Español de Subtitulación y Audiodescripción (CESyA). Se trata de un curso semipresencial de 2 meses de duración con 4 horas de clase presencial a la semana y tutorado on-line. Está organizado por profesores del Departamento de Informática de la Universidad Carlos III de Madrid, expertos en accesibilidad audiovisual y su objetivo es la formación de personas en temas de producción de servicios de accesibilidad para contenidos audiovisuales, en particular Subtitulado y Audiodescripción. Los dieciesiete alumnos que realizan el curso disponen de una plataforma on-line desde donde tienen acceso a todos los materiales necesarios y foros de comunicación directa con el profesorado. El trabajo que corresponde a la parte no presencial del curso, los alumnos lo realizan en los talleres rehabilitadores del CRL “Nueva Vida”. Carlos Molinero y Eugenia Cornide, miembros del equipo profesional del CRL “Nueva Vida”, nos explican que “los talleres rehabilitadores son espacios de trabajo y formación donde las personas atendidas adquieren hábitos, habilidades imprescindibles luego en cualquier ámbito laboral. Esa habituación es esencial en los procesos de rehabilitación.. Nuestros talleres son, además, marcos donde también se desarrollan labores de teletrabajo; trabajadores contratados por la empresa ordinaria realizan su “teletrabajo” no en su domicilio sino desde nuestros talleres.”

Los primeros temas del curso, Accesibilidad Universal e Introducción al Subtitulado: regulación y estándares, han sido impartidos por Dña. Mercedes de Castro, que también forma parte del grupo de profesores del CESyA que realizan la tutorización on-line de los trabajos del alumnado. Estos temas de introducción fueron abordados con la presentación y proyección de vídeos e interesantes ejemplos sobre cuestiones tales como la Accesibilidad Universal, el llamado “diseño para todos”, y los diversos tipos de su titulación y audiodescripción. /PR

Motivación para el trabajo

12 Abril, 2011 (12:04) | Antiestigma, sensibilización | No comments

Virginia Galilea habla del Cuestionario de Motivación para el trabajo

En una multiconferencia organizada por el Programa Incorpora-Salud Mental de La Caixa

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Virginia Galilea García, co-directora del Centro de Rehabilitación Laboral “Nueva Vida” de Madrid, participó como “panelista” del curso “on line” Promoción de la Integración Laboral de personas con Trastornos Mentales Graves, una de las iniciativas formativas del Programa Incorpora-Salud Mental de La Caixa, organizado por el Instituto Universitario Avedis Donabedian de la Universidad Autónoma de Barcelona. Junto a Virginia Galilea, intervinieron en la multiconferencia D. Sergio González, de FAISEM, y D. Sergio Guzmán, del Instituto de Neuropsiquiatría y Adicciones del Parque de Salud MAR, de Barcelona.

Virginia Galilea habló del Cuestionario Adaptado de Motivación para el trabajo (1996), del que es autora junto a José Colis, Pascual Coy, Mirian López y Marta Pascual. “El Cuestionario de Motivación para el trabajo -explicó Virginia Galilea durante su intervención- es una herramienta que se ha mostrado muy útil y que viene siendo usada por equipos profesionales de España y otros países. Mide motivación para el trabajo, es decir asigna un valor numérico al concepto o constructo de motivación laboral. Nos permite establecer una línea base. El usuario debe identificar un trabajo concreto, con condiciones concretas, no habla de empleo en abstracto. Es autoadministrable, sencillo, breve, y de fácil corrección, que puede realizarse entre diez y quince minutos. Mide avances o retrocesos: conforme avanza (progresa) el usuario en el proceso de rehabilitación laboral aumenta el porcentaje de motivación laboral. Es una fuente de obtención de información, en varios momentos significativos: al inicio del proceso de rehabilitación, durante el desempeño de un trabajo, y en seguimientos posteriores.”

La información aportada por el Cuestionario de Motivación es de gran valor, pero no es una información suficiente: “Ningún método de medida en psicología está libre de importantes sesgos. Debemos validar la información obtenida por medio de autoinformes con otras fuentes ajenas al sujeto: como son la familia, amigos, antiguos jefes y compañeros, etc. Se deben combinar los distintos métodos de evaluación, como son la observación, las entrevistas, auto-registros, etc. Es necesario realizar una evaluación integral. No debemos tomar decisiones tomando exclusivamente como referencia las puntuaciones obtenidas en el Cuestionario.” Galilea añadió que “para favorecer la motivación para el trabajo es necesario priorizar el protagonismo del sujeto en lo que es su propio proyecto, obtener un trabajo y mantenerlo. El objetivo laboral, como dice el filósofo José Antonio Marina, debe “seducir desde lejos”, y es objetivo de los profesionales propiciar alicientes, incentivos, durante el proceso de rehabilitación, que es individualizado, y como tal, requiere los tiempos que marque la evolución misma del sujeto, no otro tipo de condicionantes.” Finalmente, con el objetivo de contextualizar el Cuestionario de Motivación, Virginia Galilea habló de los objetivos y entrenamientos de un Centro de Rehabilitación Laboral, y describió brevemente los proyectos que llevan a cabo, Proyecto REdES y Proyecto Chamberlin, así como el nuevo Proyecto REdES ACCESIBLE, que vincula la integración laboral de los usuarios con los Nuevos Yacimientos de Empleo que surgen con los avances de las Tecnologías de la Información y el Conocimiento.”

Sontag

22 Marzo, 2011 (13:34) | Uncategorized, sensibilización | No comments

“Cada persona al nacer posee una ciudadanía dual, en el reino de los sanos y en el reino de los enfermos. Aunque todos preferiríamos sólo utilizar el pasaporte bueno, tarde o temprano cada uno se ve obligado, al menos por un tiempo, a identificarse como ciudadano de aquel otro lugar”.

Susan Sontag. (”La Enfermedad y sus metáforas”)


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En memoria de Judi Chamberlin

5 Febrero, 2010 (13:02) | Antiestigma, empatía, sensibilización | No comments

Proyecto Chamberlin:

En memoria de Judi Chamberlin, que falleció en su casa de Arlington, Massachussets, el 16 de enero de 2010.

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www.power2u.org/judi-chamberlin.html

www.judi-chamberlin.virtualmemorials.com

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“Está claro que en todo el mundo las organizaciones de consumidores quieren que éstos hagan oír su voz y sean tenidos en cuenta cuando se adopten decisiones que afecten a sus vidas. (…) Detrás de las etiquetas y de los diagnósticos hay personas de carne y hueso que, independientemente de lo que piensen otros, tienen ideas, criterios, opiniones y ambiciones. Estas personas no son distintas de las demás, y quieren las mismas cosas básicas de la vida: unos ingresos adecuados; una vivienda decente; oportunidades educativas; una formación laboral que conduzca a un trabajo real y valioso; participación en la vida de la comunidad, amistades y relaciones sociales, y relaciones personales basadas en el afecto”.

La desesperanza aprendida

5 Febrero, 2010 (12:57) | Antiestigma, empatía, sensibilización | No comments

“La filosofía básica de los movimientos de usuarios es que las personas que han sido etiquetadas como enfermas mentales tienen la capacidad de ayudarse a ellas mismas y entre sí. En el sistema tradicional de salud mental hay una gran separación entre profesionales y clientes. Los profesionales están ahí para proporcionar ayuda y los clientes para recibirla: dichos roles parecen inmutables. En los programas de autoayuda, en cambio, los roles fluyen. (….) Una de las cosas más importantes que les ocurre a las personas dentro de los grupos de autoayuda es que pueden verse a sí mismas con un rol diferente. Una persona que siempre se ha considerado necesitada y dependiente, responde de manera sorprendente cuando tiene la oportunidad de ayudar a otro miembro. A menudo, la autoimagen de persona empieza a cambiar cuando experimenta el agradecimiento de otro miembro al que ha aconsejado o apoyado. Estas experiencias cuestionan la desesperanza aprendida que inculca el sistema de salud mental”.

Judi Chamberlin. Servicios dirigidos por los usuarios. Modelos de locura. Herder. 2006

En memoria de Margarita Henkel Thim

9 Diciembre, 2009 (17:08) | Antiestigma, empatía, sensibilización | No comments

En memoria de Margarita Henkel Thim, que falleció en Madrid el día 2 de diciembre de 2009.

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Margarita Henkel Thim fue pionera del asociacionismo en nuestro país; creó en los años setenta la Cooperativa “Nueva Vida” -más tarde, en los ochenta, Asociación Psiquiatría y Vida-, y protagonizó la creación de FEAFES, de la que fue Presidenta. Durante toda su vida trabajó en favor de la atención e integración de las personas afectadas. En su memoria, reproducimos aquí una carta que Margarita Henkel envió a la sección Cartas al Director del periódico Abc, en 1980.

Abc. Cartas al Director 11 de octubre de 1980

Señor Director:

Con referencia a la carta de don José Ibañez, publicada en Abc sobre la falta de centros para enfermos mentales, desearía comentar lo siguiente:

Realmente no son hospitales los que hacen falta para la asistencia a los pacientes esquizofrénicos que han sufrido un primer brote, sino centros extrahospitalarios, donde dentro de un ambiente normal puedan llegar a recuperarse mediante el trabajo en talleres, tratamientos médico-terapéuticos y actividades sociales. Si hubiera suficientes centros de este tipo los hospitales no estarían tan llenos como lo están ahora, más que hospitales son asilos pata toda clase de personas que nuestra “competitiva” sociedad ha apartado por “inservibles”, colgándoles el letrero de “locos peligrosos y antisociales”.

Los organismos oficiales a los que desea llegar el señor Ibañez con sus peticiones tardarán mucho en instalar estos centros, aunque ya existe desde hace bastantes años un Plan de Reforma de la asistencia psiquiátrica que los prevé por sectores; pero por temor a los gastos, dicho plan sigue descansando en algún cajón del Ministerio de Sanidad.

También creo que los ciudadanos no debemos esperar a que el Gobierno nos solucione todos nuestros problemas, sin poner nada de nuestra parte. Hay que demostrar a los Poderes Públicos la viabilidad de los centros de día para enfermos mentales y su eficacia, y que su coste no resulta tan elevado si se tiene en cuenta que evitan muchas cronificaciones y repetidas hospitalizaciones. Por este motivo un grupo de familias con pacientes esquizofrénicos puso en marcha hace tres años un Centro de Rehabiltación Psicosocial “Nueva Vida” -de momento, el único en España-, que después de muchas dificultades económicas cuenta actualmente con el apoyo financiero del Ministerio de Sanidad. Jurídicamente se trata de una Cooperativa, cuyos socios forman los mismos pacientes, los profesionales que les atienden y algunos familiares. A quien pueda interesar la experiencia, le indicamos la dirección: Centro de Rehabilitación Psicosocial “Nueva Vida”, Colomer 14, Madrid. Margarita Henkel. Madrid.


El efecto del estigma

13 Octubre, 2009 (09:57) | Antiestigma, Uncategorized, empatía, sensibilización | No comments

Merece la pena luchar contra la esquizofrenia (Vídeo-entrevista)

“El fracaso de la inteligencia aparece cuando alguien se empeña en negar una evidencia, cuando nada puede aperarle del burro, cuando una creencia resulta invulnerable a la crítica o a los hechos que la contradicen, cuando no se aprende de la experiencia, cuando se convierte en un módulo encapsulado. (…) El prejuicio, como explicó Allport, es “estar absolutamente seguro de una cosa que no se sabe”. Se caracteriza por seleccionar la información de tal manera que el sujeto sólo percibe aquellos datos que corroboran su prejuicio”.
José Antonio Marina. La inteligencia fracasada. Teoría y práctica de la estupidez. Anagrama, 2004. (Notas a la página 23. Una historia sobre Luis. Proyecto Chamberlin.)

¿En qué consiste tratar a las personas como personas, es decir, humanamente? Consiste en que intentes ponerte en su lugar. Reconocer a alguien como semejante implica sobre todo la posibilidad de comprenderle desde dentro, de adoptar por un momento su propio punto de vista. Es algo que sólo de una manera muy novelesca y dudosa puedo pretender con un murciélago o con un geranio, pero que en cambio se impone con los seres capaces de manejar símbolos como yo mismo. (…)

Si no admitiésemos que existe algo fundamentalmente igual entre nosotros (la posibilidad de ser para otro lo que el otro es para mí) no podríamos cruzar ni palabra. Allí donde hay cruce, hay también reconocimiento de que en cierto modo pertenecemos a lo de enfrente y lo de enfrente nos pertenece… Y eso aunque yo sea joven y el otro viejo, aunque yo sea hombre y el otro mujer, aunque yo sea blanco y el otro negro, aunque yo sea tonto y el otro listo, aunque yo esté sano y el otro enfermo, aunque yo sea rico y el otro pobre”.

Fernándo Savater. Ética para amador. Ariel, 2004. (Notas a la página 23. Una historia sobre Luis. Proyecto Chamberlin.)

Metáforas que hieren, ladrillos que duelen

3 Julio, 2009 (12:15) | Antiestigma, empatía, sensibilización | No comments

Publicado en El PAIS Domingo 28 de Junio. MILAGROS PÉREZ OLIVA

DEFENSORA DEL LECTOR. Quejas por el uso peyorativo de palabras relacionadas con enfermedades. El sector de la construcción se resiente de la capacidad de los medios para crear estereotipos.

La visibilidad pública es la primera condición de existencia en la llamada sociedad mediática. Por esa razón, controlar la imagen que se proyecta en los medios de comunicación se ha convertido en una preocupación prioritaria de cualquier institución, personalidad o colectivo. Nombrar significa definir, ubicar, catalogar. Un periódico no sólo es una propuesta de jerarquía de la realidad, sino un modo de definirla, y lo hace con el lenguaje como principal herramienta. Pero el lenguaje no es neutro ni permanece estático. Refleja una manera de pensar y evoluciona con el tiempo, como el propio pensamiento.

El deseo de controlar la visibilidad mediática es la razón por la que los periódicos son objeto de una creciente presión sobre la forma en que utilizan el lenguaje. Esa presión procede de dos frentes: el de quienes se defienden del uso del lenguaje periodístico como fuente de estereotipos negativos que tienen efectos discriminatorios sobre determinados colectivos, y el de quienes, de forma activa, pretenden modular la expresión periodística con normas de corrección política destinadas a imponer cierta visión de la realidad acorde con sus intereses particulares. De ambas se nutre abundantemente el correo de la Defensora.

Abordaré hoy el primero de estos frentes, el de las ofensas. El goteo de quejas por el uso de determinadas expresiones que se consideran lesivas es permanente. Las últimas que he recibido se refieren al artículo La culpa del otro, en el que el profesor Rafael Argulloll aludía el pasado 31 de mayo a “las circunstancias que rodean a la juventud como causantes del preocupante barbarismo que se detecta en forma de ignorancia, apatía, autismo o violencia”. La frase molestó a algunos lectores, padres de niños autistas. Eva Reduello nos reprocha “el uso del término autista como sinónimo de barbarismo”. “Yo, hasta que tuve una hija con autismo, tenía el mismo concepto: personas que se aíslan del mundo, lo rechazan y muestran apatía e incluso agresividad contra él”, pero ésa es una visión “trasnochada y falsa”. “Mi hija es cariñosa, dulce y alegre, y es muy feliz”, dice. Ester Cuadrado exige “respeto y ética” porque “el uso que perpetran de la palabra autismo incide de manera directa en la consideración social de niños como mi hijo”, argumento que comparten otros padres como Eva Campano, David Vaguco o Mariano Alvira.

“No es sólo una cuestión de lenguaje”, insiste Eva Reduello. “Es algo más. Estamos intentando cambiar el concepto que la sociedad tiene de este síndrome, y para ello necesitamos hacernos visibles, mostrarnos tal como somos”. Ésa es la clave, el núcleo de las quejas que llegan por este tipo de problemas desde diferentes colectivos.

Rafael Argulloll acepta las críticas: “Utilizo el término autista como metáfora, como figura retórica. Pero agradezco las matizaciones porque un escritor ha de ser responsable de la evolución de las palabras. Como autor, puedo ejercer una violencia que estoy dispuesto a retirar porque me cuesta menos retirar una metáfora que herir, aunque sea a una minoría, con esa metáfora”.

Un periódico tiene que ser sensible a la evolución social del lenguaje y evitar el uso estigmatizador de palabras como autismo, esquizofrenia, borderline o psicótico, que pueden causar daño. La palabra “anoréxica”, por ejemplo, está siendo ya utilizada de forma despectiva, como insulto, en ciertos medios juveniles. el uso responsable de las palabras es una exigencia del buen periodismo. Pero ¿significa eso que no pueden utilizarse nunca esas palabras como metáfora de una situación? No. Porque una cosa es no ofender o estigmatizar, y otra aceptar limitaciones que empobrezcan el lenguaje.  Argulloll comparte este criterio: “Llevado eso a las últimas consecuencias, acabaríamos con el lenguaje simbólico literario. La salud es una de las principales fuentes de metáforas porque enfermedad procede de “infirmitas”, que significa “no estar en tierra firme”, y esa situación de fragilidad ha nutrido siempre de metáforas el lenguaje”.

Preguntado sobre esta cuestión, Vicente Jiménez, director adjunto, opina: “Determinadas expresiones pueden molestar al lector y conviene evitar su empleo. Sin embargo, un periódico no puede vivir al margen de los usos cambiantes del lenguaje ni renunciar a recursos estilísticos o de titulación que ayudan a la comprensión e interés de los textos. El periódico debe ser sensible a las quejas de los lectores, sobre todo en lo relativo a enfermedades, trastornos o minusvalías en textos que nada tienen que ver con ellas. Pero un exceso de corrección lingüística limaría la riqueza estilística”.

Encontrar un equilibrio no es fácil, pues las exigencias son cada vez mayores. Primero se rechazó, con razón, el término “loco” porque era peyorativo, y se sustituyó por el de “enfermo mental”. Es sin duda más apropiado. Pero desde ciertas asociaciones de pacientes se nos exige ahora que no hablemos de enfermos mentales o de discapacitados, sino de “personas con enfermedad mental” o “personas con discapacidad”, pues la condición de esquizofrénico, como la de diabético, no es lo único que define a esa persona. De acuerdo. Pero estos colectivos han de comprender que tampoco podemos retorcer el lenguaje hasta encorsetarlo en una capa de escayola.

El problema a veces no radica en el uso de las metáforas, sino en la capacidad que tiene el periodismo de crear estereotipos. El arquitecto Héctor Sequero Marcos se ha dirigido a la Defensora preocupado por el uso que el periódico está haciendo del término  “ladrillo” para referirse al sector de la construcción. Le parece una simplificación que distorsiona la realidad. “es cierto que la burbuja inmobiliaria ha producido daños, pero no toda la construcción es especulativa. Están ustedes alimentando el uso de un término despectivo y con ello extienden a todo el sector lo que ha sido un mal comportamiento de una parte”.

Vicente Jiménez no acepta esta crítica. “En periodismo, como en cualquier otra expresión literaria, la sinécdoque (designar un todo con el nombre de una de sus partes) es lícita. Entiendo que para muchos profesionales del sector de la construcción, la palabra ladrillo pueda tener un matiz despectivo y a menudo asociado con un ámbito demasiado plagado de prácticas delictivas. Sin embargo, creo que en este caso la culpa no la tiene el lenguaje escrito ni su uso por los periodistas, sino la abundancia de canallas que han visto en el ladrillo la oportunidad de llenarse el bolsillo a costa de la ley”.

La defensora cree que estamos abusando de la palabra “ladrillo” para referirnos al sector de la construcción y que ello no enriquece ni el lenguaje ni al periódico, sino que los empobrece porque simplifica en exceso. Y el uso peyorativo tiene además consecuencias sobre la percepción social del sector. Tal es así, que el arquitecto Luis Fernández-Galiano, colaborador habitual de EL PAÍS, tuvo que salir el pasado día 18 en defensa del sector con un artículo (que recomiendo) titulado precisamente Elogio del ladrillo. Hago mía una frase con la que el propio Fernández-Galiano inició otro artículo en este diario en julio de2007, justo antes de que estallara la crisis de las hipotecas basura: “Construimos con ideas. El boom inmobiliario es una burbuja de cemento y codicia, pero la arquitectura se levanta sobre el pensamiento”.

La arquitectura del periodismo se levanta sobre el lenguaje y el lenguaje es pensamiento. Construimos con ideas. Y con la elección de las palabras, no sólo hablamos de la realidad, sino de nosotros mismos como periódico. Lo cual me lleva al segundo problema que planteaba en el inicio de este artículo: cómo gestionar la presión de discursos fuertemente ideologizados que pretenden imponer una determinada percepción de la realidad a base de corrección política o de vaciar de contenido determinadas palabras como sostenibilidad, patriotismo o solidaridad. Pero eso será objeto de un nuevo artículo